
Un regreso con hambre: así suena Las ganas
El trío madrileño Pignoise irrumpe con un nuevo trabajo bautizado como Las ganas, un álbum que verá la luz el 21 de noviembre y que resume a la perfección el momento vital de la banda tras dos décadas de trayectoria. La propuesta apunta a una vuelta al origen, a ese pulso orgánico y directo que definió su ADN, y lo combina con la madurez de quien ha aprendido a exprimir cada segundo en el estudio y sobre el escenario. La sensación de urgencia recorre el disco de principio a fin: canciones concisas, velocidad controlada, estribillos a quemarropa y un poso emocional que conecta con las primeras etapas del grupo sin renunciar a un sonido actual, más claro y articulado.
El título no es casualidad: Las ganas habla de ese impulso que empuja cuando parece que todo está dicho, de la necesidad de seguir escribiendo canciones, probando arreglos y subiendo al escenario. Ese ímpetu late en las letras y en la producción, alternando la rabia eléctrica de la banda con momentos de aire y espacio donde asoma el medio tiempo, la melodía cantable y la luz que entra por entre la distorsión.
Tiempo, urgencia y noches en vela
La idea del tiempo atraviesa el álbum como un hilo conductor. No es una nostalgia estática, sino movimiento: el reloj corre y Pignoise decide acelerarlo todavía más. En Las horas muertas, un tema certero de apenas dos minutos y medio, aparece ese deseo de recuperar lo que se escapa entre los dedos, con líneas que miran de frente a la fugacidad y, a la vez, celebran la chispa de cada instante. La banda transforma esa ansiedad en energía: guitarras que empujan, bajo que dibuja rutas claras y batería que convierte cada compás en un sprint. El resultado es un conjunto de canciones que invitan a la escucha sin pausa, casi sin aliento, con el punto justo de épica callejera que siempre acompañó a Pignoise.
Celos: crudeza, claridad y equilibrio
Entre los cortes llamados a convertirse en imprescindibles destaca Celos. La canción condensa la firma del grupo: crudeza lírica sin filtros y un tratamiento sonoro más nítido que en sus inicios. Guitarras afiladas, un bajo que arropa y empuja y una batería que no afloja, al servicio de un estribillo que se queda a la primera. Es el equilibrio entre la rabia de los comienzos y la experiencia acumulada, un diálogo entre intuición y oficio que se nota en cómo se abre el tema, cómo respiran las estrofas y cómo resuelven los pasajes más directos.
Ritmos que enganchan: Hojas en el viento y los medios tiempos
Si algo caracteriza a Las ganas es su dinamismo. Hay canciones que pisan el acelerador sin contemplaciones y otras que introducen un compás más templado para oxigenar el conjunto. Hojas en el viento pertenece a ese segundo grupo: una pieza con cadencia contagiosa y menos distorsión, que funciona como contrapunto perfecto al bloque más punk y veloz. En esa misma línea asoman momentos y detalles en Mi limón, No vale entristecer y Tonto, donde el grupo dosifica la intensidad para rematar con estribillos tan pegadizos como rotundos. El aroma californiano late en los cortes más veloces: riffs y baterías que flirtean con el punk melódico, guiños noventeros y la inmediata sensación de que estos temas van a crecer todavía más en directo.
El bajo manda: post punk y arreglo al detalle
Una de las señas de identidad del álbum es el papel del bajo en los inicios de No vale entristecer y Tonto. Introducciones sobrias, de trazo firme y con aire post punk, que sostienen la estructura con un “menos es más” deliberado: no hacen falta adornos cuando la línea es sólida y la idea está clara. Esta aproximación deja espacio a la voz y a la guitarra para entrar con fuerza sin saturar, generando una tensión medida que, cuando explota, lo hace con mayor impacto.

Gasolina y búsqueda: Queroseno, Las ganas y ecos de rock and roll
En el corazón del disco, Queroseno y Las ganas forman un díptico sobre nuevos comienzos y deseos persistentes. Son canciones que hablan de pasar de pantalla, de insistir cuando lo fácil sería dejarlo, de rastrear lo nuevo sin renegar de lo aprendido. Entre ambas se cuela Las promesas que se van en el aire, con ecos de rock and roll que aportan un brillo clásico al conjunto, como una postal de carretera en blanco y negro que, de repente, se colorea en el estribillo.
Gamberro y urgente: Coca-Cola y Por si todo sale mal
La vertiente más gamberra aparece sin complejos en Coca-Cola y Por si todo sale mal, dos piezas rápidas y adictivas que conectan con los primeros Pignoise: actitud de barrio, humor a bocajarro y un pulso punk que pide pogo. Son canciones pensadas para el directo, de esas que funcionan como chispa para encender al público y que, sin embargo, no descuidan la melodía ni la claridad en las mezclas.
Producción casera, sonido grande
La producción de Las ganas corre a cargo del propio Álvaro Benito, con el respaldo creativo de Pablo Alonso y Héctor Polo. La cercanía del proceso se nota: voces y guitarras grabadas en casa, bajos, coros y baterías registrados en el estudio doméstico de Pablo, y un flujo de trabajo que permite ajustar cada detalle con mimo. La mezcla y el máster firman un acabado contundente y limpio, obra de Dani Alcover, ingeniero que ya había colaborado con la banda en etapas anteriores y que aquí aporta pegada y claridad, especialmente en la relación entre guitarras rítmicas, bombos y voces.
Esa combinación de método DIY y oreja experta logra un resultado fresco: canciones que suenan grandes sin perder cercanía, arreglos que respiran y una paleta tímbrica que equilibra distorsión y definición, con especial atención a los graves y a los estribillos.
Ediciones para coleccionistas: doble vinilo y singles exclusivos
Además de su lanzamiento en plataformas, Las ganas tendrá dos ediciones en vinilo. Por un lado, un formato estándar; por otro, una edición deluxe exclusiva de la tienda online, firmada por los tres integrantes y con un recortable especial. La banda ha puesto un cuidado particular en el objeto físico: diseño, materiales y acabados pensados para el coleccionista que disfruta tanto del ritual de poner un disco como del contenido musical.
La propuesta se completa con una colección limitada a 300 ejemplares de singles de 7 pulgadas que reúnen los temas Atardecer, No vale entristecer, Celos y Las promesas que se van, cada uno con su correspondiente cara B. Estas caras B se publican solo en vinilo, no estarán en plataformas digitales y están pensadas como un valor añadido para los fans. Entre estas rarezas, la banda destaca Flores, una canción con muchísimo potencial que, precisamente por el ajuste fino del repertorio principal, se reservó para esta vía exclusiva.
- Tirada limitada a 300 copias para los cuatro singles.
- Cara B inédita en cada 7 pulgadas.
- Enfoque 100% coleccionista: solo en formato físico.
Como guiño adicional al fan, quienes completen la colección de los cuatro sencillos tendrán la oportunidad de asistir a un concierto privado y exclusivo, un premio que subraya el espíritu de comunidad que Pignoise ha cultivado con su público desde el principio.
Vinilo, tacto y pausa en la era del “todo ahora”
En tiempos de playlists infinitas y consumo acelerado, la banda apuesta por bajar una marcha, girar el vinilo, leer créditos y escuchar con atención también aquello que no está en la nube. El formato físico no es un capricho: es una forma de escuchar, de tomarse el tiempo, de recuperar el gesto romántico que dio sentido a la cultura del álbum. Las ganas funciona tanto como colección de canciones inmediatas como conjunto con unidad estética y emocional.
Pignoise Day: doble plan en Madrid
El 20 de diciembre, The Garage (Autocine Madrid) acogerá el Pignoise Day, una jornada en dos actos pensada para públicos distintos y complementarios. Durante el día tendrá lugar la sesión FAMILY, con un entorno cuidado y actividades para grandes y pequeños, ideal para disfrutar en familia. Por la noche, el recinto se transformará en la sesión TARDEO, una gran fiesta al aire libre con música en directo, food trucks y propuestas interactivas, diseñada para vivir la banda en modo celebración. En ambas sesiones habrá un concierto especial de Pignoise.
- Fecha: 20 de diciembre.
- Lugar: The Garage (Autocine Madrid).
- Formato: Sesión FAMILY (día) y sesión TARDEO (noche).
- Plan completo: música, gastronomía y experiencias interactivas.
Con este evento, el grupo extiende el espíritu del disco a la ciudad: dos maneras de compartir la música en una misma jornada, con el público como protagonista y el directo como centro de gravedad.
Claves del disco
- Fecha de lanzamiento: 21 de noviembre.
- Concepto: urgencia, madurez y vuelta al origen orgánico.
- Sonido: rock de alto octanaje, medios tiempos luminosos y guiños punk melódicos.
- Producción: Álvaro Benito; grabaciones caseras y mezcla/máster con pegada.
- Ediciones: vinilo estándar y deluxe firmada con recortable.
- Extra coleccionista: cuatro singles de 7″ con caras B exclusivas (solo en vinilo), tirada limitada a 300.
- Experiencia en vivo: Pignoise Day en Madrid el 20 de diciembre, formato doble FAMILY y TARDEO.
Una banda en su mejor momento
Más allá de datos y formatos, Las ganas deja la sensación de estar ante un grupo en plena forma. Hay intensidad, sí, pero también precisión; hay electricidad, pero no ruido; hay velocidad, aunque con control; y, sobre todo, hay canciones que funcionan sin necesidad de contexto: tan cómodas en altavoces domésticos como en un coche de madrugada o en un festival al aire libre. Los textos combinan lo directo con lo confesional, y la música sostiene ese equilibrio con una base rítmica firme y unas guitarras que dibujan muy bien los contornos del estribillo.
El oyente encontrará un disco que invita a ponerlo desde el inicio y dejarlo correr; que alterna la carrera a 200 por hora con respiros medidos; que guiña el ojo a influencias reconocibles sin caer en la copia; y que, al terminar, deja la necesidad de volver a darle la vuelta y encarar de nuevo la cara A. En definitiva, un capítulo que confirma la segunda juventud de Pignoise sin traicionar su historia.
Agenda y cómo disfrutarlo
Para quienes quieran vivir Las ganas de primera mano, hay tres coordenadas esenciales que conviene subrayar:
- 21 de noviembre: estreno del álbum Las ganas. Escucha completa y con calma para captar sus matices.
- Vinilo y edición deluxe: dos formatos que convierten la escucha en un ritual. La edición exclusiva firmada llega con recortable y mimos de coleccionista.
- 20 de diciembre (Madrid): Pignoise Day en The Garage (Autocine Madrid), con doble sesión para elegir la experiencia que más se ajuste a cada plan.
A partir de ahí, la ruta la marca cada fan: desde completar la colección de singles de 7″ —y optar al concierto privado— hasta trazar su propia lista de imprescindibles del disco. Las ganas no promete más de lo que entrega: rock honesto, ideas claras y canciones que no piden permiso.
Cerrar el círculo: del estudio al directo
El paso del estudio al escenario ha sido siempre la prueba de fuego de Pignoise. Este repertorio, tan compacto y con tanta intención, está hecho para el directo: coros que se corean, puentes que suben medio tono, finales secos que invitan al aplauso y cambios de dinámica estratégicos para jugar con el público. En ese tránsito, los temas más rápidos ganarán músculo y los medios tiempos sumarán emoción, con detalles de arreglos —líneas de bajo, dobles guitarras, breaks de batería— que se intuyen hechos para brillar en vivo.
Así, del vinilo a los altavoces, del streaming a la plaza, Las ganas completa el mapa: una declaración de intenciones que celebra el presente de Pignoise sin renunciar a seguir peleando por la siguiente canción, el próximo estribillo y los minutos que se viven con el volumen un poco más alto.
Porque a veces no gana quien más golpea, sino quien no deja de pelear. Pignoise firma aquí un recordatorio de por qué su música sigue conectando: energía, honestidad y melodías que se quedan. Y, por encima de todo, ganas.
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