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Entrevista a Clara Olóndriz: la cantautora que convierte la vulnerabilidad en fuerza

Entrevista a Clara Olóndriz

En Planeta28 nos adentramos en el universo emocional de una de las voces más interesantes del indie pop actual. Entrevista a Clara Olóndriz

En esta entrevista a Clara Olóndriz en Planeta 28 la artista barcelonesa —afincada en la Marina Alta— nos habla de Dolor, su nuevo single: una canción que desarma máscaras y pone el foco en lo auténtico, lo humano y lo que duele. Con una sensibilidad que transita entre la fragilidad y la esperanza, Clara reflexiona sobre el poder de la verdad, la belleza de mostrarse sin filtros y la fuerza de la música como refugio y resistencia.

Tras el éxito de su EP El Salto y el reconocimiento obtenido con Corona de Rey, premiada con el Premio Latino 2025 a Mejor Mensaje en Canción Pop, Clara Olóndriz continúa construyendo un camino propio lleno de poesía, identidad y verdad emocional.

Disfruta de esta entrevista a Clara Olóndriz.

“Dolor” es un single muy visceral y honesto. ¿En qué momento personal nació esta canción y qué querías transmitir con ella?

    Dolor fue la última canción que terminé (de las que entraron en el álbum). Acabé de componerla cuando ya estábamos en fase de producción del resto de canciones. Su primera estrofa me salió meses antes, sin pensarla mucho, casi como si necesitara dejar esa idea por escrito, así que, mientras barajamos cual sería la última pieza que podía encajar en el álbum, después de ponerlo en común con el equipo y ver que apostábamos todos por ese fragmento, tema e ideas de melodía, decidí seguir trabajándola en casa hasta acabarla de escribir y poder llevarla al estudio.

    Una parte de este trabajo consiste en mostrar tu música (y a ti misma) en redes sociales para poder promocionarla. Eso implica muchas horas dedicadas a las redes, y con ello entrar en esa realidad digital que corre el riesgo de alejarse mucho de la del día a día. Me pasaba mucho por la cabeza la idea de que, cada vez más, vivimos de cara a la galería, tratando de ser perfectos y esconder los errores o defectos, incluso hasta el punto de que hay personas que están dispuestas a pisar a los demás para destacar, intentando a la vez encajar en un molde que no necesariamente les representa, cosa que no deja de ser irónica. Quería darle voz a esa necesidad de volver a lo más crudo y real de una misma, con menos máscaras e intentos de perfección, como recordatorio para mí misma y para quién pueda escuchar Dolor y le sirva.

    Hablas de volver a lo auténtico en un mundo lleno de apariencias. ¿Qué cosas consideras realmente auténticas hoy en día?

    Creo que casi todo lo que hacemos tiene el potencial de ser tan auténtico como “falso”, dependiendo de lo dispuestos que estemos a ser honestos con nosotros mismos y a mantener lejos las máscaras.

    Para mí, las relaciones personales que tengo y decido mantener cerca son muy reales y me despiertan la necesidad súper sana de ser yo misma en todo momento, lo cual es una suerte, pero también una decisión consciente por la que apuesto. Hay personas que ven a la gente de su alrededor no como amigos o compañeros, si no como peones para conseguir objetivos, y eso cambia completamente la esencia de lo que es una relación de cariño con alguien. Por suerte, no me he encontrado con mucha gente así a mi alrededor, pero ver esa clase de dinámicas es un buen recordatorio de que es importante mantener la autenticidad con la gente a la que quieres. Lo mismo ocurre con la relación con una misma.

    Creo que casi todo lo que hacemos tiene el potencial de ser tan auténtico como “falso”, dependiendo de lo dispuestos que estemos a ser honestos con nosotros mismos y a mantener lejos las máscaras.

    En ese sentido, para mí es muy importante mantener esa relación propia y con la gente a la que quiero lo más auténtica y sincera posible (puede ser, potencialmente, lo más auténtico que acabemos teniendo en nuestras vidas). Creo que hay muchas personas que buscan lo mismo, aunque a veces cueste mostrarnos tal y como somos, porque no siempre es un tema de que queramos construirnos una fachada perfecta, si no que puede ser que no sepamos cómo no hacerlo dentro de la sociedad en la que vivimos. Ser conscientes de ello y trabajarlo es, en mi opinión, algo relevante.

    Entrevista a Clara Olóndriz

    Más allá de eso, creo que la música, y el arte en general, tienen la capacidad de contener esa autenticidad. Se me hace muy difícil la idea de escribir una canción o crear arte sin estar en contacto con tu lado más genuino, incluso cuando puedas recurrir a personajes o situaciones inventadas para ayudarte a reflexionar sobre algún tema en particular.

    En tu EP *El Salto* y en temas como *Ruiseñor* o *Corona de Rey* ya mostrabas una gran sensibilidad. ¿Cómo evoluciona tu sonido en “Dolor” respecto a tus trabajos anteriores?

    Con Dolor, utilizamos una sonoridad distinta para transmitir un mensaje tan real como el resto. En lugar de evocar nostalgia o emotividad (como en Ruiseñor u Oda al Hogar), o de apostar por una sonoridad más pop que evoque alegría o positividad (Huracán o Brindis Eterno), utilizamos un sonido más potente y punzante que acompaña una letra contundente y cruda, casi como si fuera una declaración de intenciones a la que agarrarnos: “va a volver la esencia sin tanto papel, el brillo crudo de la piel”.

    Es un ejemplo de la dualidad que existe en el proyecto, y también en mí: esa mezcla entre emotividad y sensibilidad, por un lado, y fuerza y decisión por el otro. Ya en Troya veíamos un ejemplo de ese lado más “fuerte” y decidido, y vuelvo a acercarme a él con Dolor. El denominador común entre todos los temas es que, por brillantes u oscuros que sean, siempre se deja entrever un destello de esperanza e instinto de superación, cosa muy común en mí.

    Ganaste el Premio Latino 2025 a Mejor Mensaje en Canción Pop con *Corona de Rey*. ¿Qué significó para ti ese reconocimiento?

    ¡Fue una alegría inmensa! Este trabajo es una carrera de fondo en la que se dedica mucho tiempo, recursos y esfuerzo que a menudo no se ven. Aunque está claro que ganar premios no es el objetivo principal de dedicarse a esto, sí es algo que se agradece muchísimo y que te da una indicación de que algo estás haciendo bien, lo cual es un alivio y un orgullo.

    Además, me hace muy feliz que la categoría del premio haya sido Mejor Mensaje en Canción Pop. Una de las razones más importantes por las que compongo es, precisamente, la capacidad de transmitir mensajes en los que creo y que pienso que pueden ayudar o acompañar a quienes escuchan mi música. Pienso que Corona de Rey tiene un mensaje importante de amor propio y de superación que nos anima a salir de situaciones y relaciones tóxicas (del tipo que sean, incluso con nosotros mismos) y que puede hacer reflexionar a quién la escucha, así que el hecho de que se amplifique de esta forma para que llegue a más personas es un regalo.

    El lyric video de “Dolor” lo has producido tú misma. ¿Cómo fue el proceso creativo y qué buscabas reflejar visualmente?

    La idea principal era lograr transmitir, a través de imágenes, la lucha interna entre parecer perfecta y mostrarse como una es. Creo que esa lucha tiene la capacidad de afectar a muchas personas, en especial dentro de un mundo muy digitalizado y diseñado para mostrarse a través de una pantalla. Buscaba crear cierta incomodidad, al igual que creo que lo hace la letra en algunas estrofas, y arrastrar a quién lo vea en medio del desgaste que supone esta dicotomía, para acabar estallando con el alivio que supone liberarse de ese peso.

    Entrevista a Clara Olóndriz

    Dividí el vídeo en tres escenas principales: la primera me muestra tratando de sonreír y mostrarme sin defectos, pese a que resulta evidente que eso supone sufrimiento. La segunda intenta reflejar lo difícil que puede resultar a veces tomar la decisión de mostrarse tal y como es una, con todo el proceso de desmaquillarse y despeinarse frente a cámara como simbolismo del hecho de “quitarse la máscara perfecta”, pasando por cierto temor al principio y sintiéndome más y más segura y decidida a medida que avanza el proceso. La tercera parte intenta representar el estallido de liberación que puede sentirse cuando hemos llegado a la conclusión de que ya no importan las apariencias, y de que ser una misma y mostrarse como tal merece la pena.

    Lo grabé yo sola, en casa, con la cámara del móvil y la del ordenador. Fue una experiencia interesante y con libertad total para probar cosas, y al editarlo también disfruté mucho de toda la parte de story telling que acarrea el montaje del vídeo.

    ¿Qué papel juega la vulnerabilidad en tu música? ¿Te resulta difícil exponerte tanto en tus letras?

    Para mí es esencial, porque la música siempre ha sido una forma de expresar sentimientos, ideas y reflexiones que a lo mejor no me animo a mostrar en un contexto normal.

    Respecto a la segunda pregunta, a decir verdad, sí que es difícil exponerse. Antes componía en inglés, en parte porque lo que intento con mi música es llegar a tantas personas como sea posible, pero también porque me ayudaba a ser muy sincera sabiendo que, en un concierto aquí, sería más difícil que me entendieran a la primera y por tanto me sentía menos “desnuda” sobre el escenario metafóricamente hablando.

    En su momento, sin embargo, decidí cambiar de idioma porque, como he comentado antes, para mí el mensaje es muy importante y no quería que se perdiera, aunque eso supusiera renunciar a la zona de confort. Pasar al castellano implicó saber que iba a entendérseme a la primera, por lo que cuando empecé me daba un poco de respeto, pero pienso que ha merecido la pena hacer ese ejercicio de transparencia porque me ha permitido conectar con el público sin barreras cuando doy un concierto, y creo que ambas partes lo agradecemos. El siguiente paso es intentarlo también con el catalán, que es mi lengua materna y utilizo en mi día a día y que, por los mismos motivos, me hace sentir súper destapada al escribir. Ya he escrito canciones que no he hecho públicas para mis seres queridos, lo cual es muy especial, pero de cara al siguiente álbum o EP me gustaría mucho incluir alguna para que llegue al público.

    Algo que me ayuda con este tema es que suelo utilizar muchas metáforas para expresar lo que quiero decir. Eso, por un lado, da margen de interpretación al oyente, cosa que me encanta que ocurra, y por otro me permite hablar de pensamientos o emociones muy honestos sin ser extremadamente directa o explícita.

    Resides actualmente en la Marina Alta. ¿Cómo influye este entorno en tu inspiración y en tu manera de componer?

    Ha sido una experiencia muy positiva. Esta zona está llena de músicos, incluso los pueblos más pequeños tienen escuelas de música, y la cultura musical está muy arraigada desde que son niños. Es algo que admiro muchísimo y que me encanta, porque implica estar continuamente rodeada de música y cultura, lo cual es ideal para mi profesión.

    ¿Qué artistas o corrientes del indie pop te han marcado más en tu desarrollo artístico?

    Creo que tengo que mencionar, aunque sea brevemente, mis primeras influencias, aunque fueron en inglés y no necesariamente estaban relacionadas con el indie pop, porque fueron la inspiración detrás de mis primeros pasos en la música. Artistas como Phil Collins, Sarah McLachlan, Shania Twain, Ed Sheeran, Adele, Coldplay o Gabrielle Aplin han formado parte de la banda sonora de mi vida, y creo que arrastro muchas influencias suyas.

    En cuanto al indie español, me familiaricé con él más tarde en la vida, y fue todo un descubrimiento, porque menudos artistazos tenemos. Artistas como IZAL, Morgan, Viva Suecia, Supersubmarina, Vetusta Morla… Hay muchísimos y no me da para hacer la lista completa, ¡lo cual es fantástico porque significa que estamos rodeados de talento! Dentro del mundo del pop, también me han influido mucho La Oreja de Van Gogh o Amaral.

    En general, lo que más me gusta del indie pop es la combinación que suele haber entre melodías pegadizas y el peso en el mensaje, pudiendo tocar temas que invitan a la reflexión o irse a temas más bailables para descargar cuando hace falta.

    ¿Cómo te gustaría que el público recibiera “Dolor”? ¿Qué te gustaría que sintieran al escucharla?

    Me gustaría que les invitara a reflexionar sobre cómo se muestran y cuán cerca de su versión más auténtica están. Que sientan la liberación que acompaña la decisión de ser más honestos con nosotros mismos y con los demás, de tratar de aceptarnos poco a poco y darnos valor sin necesidad de recurrir a máscaras o a intentar ser prefectos.

    Por último, ¿qué podemos esperar de Clara Olóndriz en los próximos meses? ¿Habrá nueva música, conciertos o algún proyecto especial?

      ¡Vienen un final de año y un 2026 cargaditos! El 21 de noviembre sale el último single de este proyecto, Alza el Vuelo, y el 5 de diciembre, por fin, sale el álbum completo: EL VUELO. Estoy muy feliz de que ya estén aquí las fechas porque es un proyecto que he trabajado con mucho cariño y que tengo ganas de que se muestre al completo para quién necesite escucharlo. Por otro lado, en 2026 empezará la gira de presentación del álbum con la banda, cosa que me hace muchísima ilusión (pronto anunciaremos fechas), y en medio seguirá habiendo lanzamientos, porque esto no para, y en unos meses espero poder empezar a mostrar los primeros singles del siguiente álbum/EP en el que ya he empezado a trabajar. Estad atentos, porque emprendemos el vuelo y habrá que ver dónde nos lleva.