Los Galgos llegan con un primer LP enérgico, crudo y con mucho carácter. La banda madrileña, formada por músicos con amplio recorrido en la escena nacional, debuta con un disco grabado con Iñigo Bregel, de Los Estanques, y terminado en apenas cinco días de intenso trabajo. El resultado es una propuesta directa, honesta y sin artificios, con primeras tomas, espíritu de banda y un sonido que mira al rock alternativo sin perder el humor ni el filo crítico.
Samuel Terroso, Carlos Alfaya, Víctor Torrecilla y Carlos Calatayud dan forma a un proyecto que se mueve entre letras ingeniosas, melodías pegadizas y una puesta en escena arrolladora. En su trayectoria previa, sus componentes han trabajado o compartido escenario con nombres como Miguel Ríos, Carlangas, Nat Simons, Gara Durán, Hey Kid, Barry B, Alejo Stivel o Lucas Colman, entre muchos otros. Ahora presentan un álbum que Promosapiens define como una mirada a una sociedad “esperpéntica tintada de humor” y que incluye canciones como “La raya”, “Consumir o Consumar” o “Pelis de Amor, Pelis de Hostias”.
En Planeta28 hablamos con Los Galgos sobre el origen del grupo, el sentido del humor en el rock, la producción del disco, sus influencias y lo que puede esperar el público de su directo.
La letra describe una mezcla social de políticos y obreros unidos por “La Raya”. ¿Es esta una metáfora directa sobre el consumo o una crítica a la pérdida de formas en los espacios de ocio nocturno?
No hay ni metáfora ni crítica. La canción simplemente refleja la sociedad en la que vivimos y su pasión por el arte. 😉
Siendo el primer tema que compusisteis, ¿en qué momento exacto os disteis cuenta de que esa “broma” tenía el peso suficiente para definir la identidad de toda la banda?
Me encontraba en un retiro de composición y una mañana me puse a esbozar el tema. Simplemente salió. Al rato acabamos todos cantándola. Al ver esta reacción supe que algo tendría que hacer con ella.
El disco está producido por Iñigo Bregel, de Los Estanques. ¿Cómo influyó su particular visión psicodélica y su sonido en el disco?
Ya había trabajado muchísimo con Iñigo y lo sigo haciendo. Hasta hemos vivido juntos. Trabajar con él es siempre increíble. Es uno de esos productores que se involucran de verdad en los arreglos, el orden del disco o las transiciones entre temas, lugares en los que se puede ver algo de su psicodelia, aunque según él se puso en modo “minimalista” con nuestro disco, jajaja. También se hace un solazo de Hammond. Para mí es un admirado amigo y un genio absoluto.
Habéis trabajado con figuras tan distintas como Nat Simons y Alain Johannes. ¿Cómo lograsteis que el rock alternativo de Madrid conviviera con esa herencia sonora internacional de grupos como Queens of the Stone Age?
Simplemente poniéndole mimo a lo que haces. Aprendiendo de los grandes nombres internacionales y cuidando el sonido y el groove hasta donde alcanzan las orejas.
Decís que os reís de todo, pero mantenéis un tinte agridulce. ¿Creéis que el rock actual ha perdido el sentido del humor o que se toma demasiado en serio a sí mismo?
Más que perder el sentido del humor, creo que se ha perdido fuerza en el aspecto reivindicativo. El arte y, en especial, la música siempre han sido una vía de crítica social con un poder muy grande para cambiar las cosas. Ahora parece que da miedo decir esto o lo otro, por si pierdes público que piense diferente o porque no se va a poder comercializar igual de bien…

Obviamente hay excepciones, pero no se pueden ni comparar con el compromiso que, por ejemplo, demuestra Miguel Ríos a sus 81 años.
Presentar un debut en un escenario tan icónico de Madrid es una declaración de intenciones. ¿Qué puede esperar el público de vuestra puesta en escena que os diferencie de cualquier otro concierto de rock?
Que no llevaremos claqueta ni pitillos.

