La formación barcelonesa arranca en 2026 su nueva Game Sessions Tour, un espectáculo que bebe del espíritu festivo de su EP Game Sessions Vol. II y que promete un directo todavía más potente, bailable y coreográfico. Hablamos con Balkan Paradise Orchestra sobre esta nueva etapa, la mezcla de estilos que define su sonido y ese objetivo tan claro que persiguen en cada concierto: que el público se olvide del móvil, se deje llevar y salga con ganas de comerse el mundo.
En 2026, Balkan Paradise Orchestra pone en marcha una nueva gira con primeras fechas en Barcelona, Madrid, Zaragoza, Torrent y Reus. El punto de partida de este espectáculo es el EP Game Sessions Vol. II, publicado en 2025, una colección de remezclas que expande el universo sonoro de Nèctar junto a colaboradores de escenas muy distintas.
Pero si algo deja claro esta nueva etapa es que BPO no se conforma con repetir fórmula. Su propuesta sigue creciendo desde la mezcla sin complejos: metales, energía colectiva, pulsión festiva, versiones inesperadas y una puesta en escena en la que el movimiento también forma parte del lenguaje musical. Así nos lo cuentan en esta entrevista con Planeta 28.
“Nuestro objetivo es que la gente se vaya con la sensación de tener la energía renovada y una sonrisa de haber compartido con nosotras un buen espectáculo.” Balkan Paradise Orchestra
En 2026 arrancáis la gira “Game Sessions Tour” con fechas de estreno en ciudades como Barcelona, Madrid, Zaragoza, Torrent y Reus. ¿Qué tiene este tour de especial respecto a anteriores giras de Balkan Paradise Orchestra?
El nuevo espectáculo está inspirado en nuestro nuevo EP, Game Sessions Vol. II. El EP está formado por remezclas de Nèctar, nuestro anterior disco, así que en el espectáculo hemos decidido tocar muchas de las canciones que aparecen tanto en Nèctar como en las Game Sessions. El concepto “juego” está muy presente y también lo hemos aplicado en la elección de nuevas versiones de balkan brass conocidas y otros medleys de temas más “mainstream” remezclados para ofrecer un directo más potente y festivo, con un poco más de coreografías que en la gira anterior.
Este nuevo espectáculo parte de una selección de vuestras canciones originales más enérgicas (del último álbum y de anteriores). ¿Cómo decidís qué temas entran en el setlist y qué buscáis que suceda en el público desde el primer minuto?
Hemos sacado algunas canciones un poco más lentas que no nos funcionaban tanto y hemos añadido versiones. Tal como decíamos anteriormente, algunas son remezclas de canciones conocidas y otras son melodías del género balkan brass que tocábamos en nuestros inicios y que hemos remezclado para que la gente se enganche al concierto, tanto si es fan de grupos míticos de balkan brass como si no, para que pueda bailar y pasarlo bien.
Vuestro último EP “Game Sessions Vol. II” incluye remezclas de “Nèctar”. ¿Qué os atrae del formato remix y qué os permite explorar que quizá no sucede en la versión original?
Básicamente, confiar en diferentes productores y artistas para que jueguen libremente con nuestra música y le den una nueva dimensión. Al ser principalmente DJ y bandas de estilos quizá más “modernos”, tiene sentido que se lleven la canción a géneros en los que los vientos no tienen tanto peso y nos permiten explorar otros mundos.
En el EP colaboráis con artistas de lugares muy distintos como Tanxugueiras (Galicia), Apelika (Marruecos), Querbeat (Alemania), Wukamash (Colombia) o Raghu Dixit (India), además de Arnau Altimir y DJ Trapella (Cataluña). ¿Cómo nacen estas colaboraciones y qué aprendéis cuando compartís música con escenas tan diferentes?
A algunos ya nos conocíamos, como los DJ Apelika, DJ Trapella, Querbeat o Wukamash, pero nunca habíamos trabajado juntos, así que ha sido una buena oportunidad de hacer algo conjunto. En el caso de Arnau Altimir, hemos trabajado juntos desde el año 2020, ya que ha sido productor de dos discos de la banda y de algún single. La colaboración con Raghu Dixit surgió espontáneamente vía redes, ya que él contactó con nosotras y se ofreció a hacer algo juntos. Ha sido un proceso muy curioso en el que no sabíamos muy bien cómo iba a salir, ya que no íbamos con una idea muy preestablecida. En ese sentido estamos contentas con el resultado.

Vuestro sello siempre ha sido una fusión sin complejos: del balkan brass al pop o la electrónica. ¿Cómo encontráis el equilibrio entre mantener la identidad BPO y seguir evolucionando hacia nuevos sonidos?
Intentamos que en algunos temas esté el sonido balkan brass un poco presente como punto de partida, pero en otros temas la idea inicial parte de una estética totalmente distinta, y eso nos encanta. Creemos que lo que lo une todo y le da sentido es el sonido de fanfarria instrumental y que, en general, componemos canciones bastante festivas. Todas tenemos backgrounds musicales muy diversos, y esa es también parte de la esencia de la banda.
En vuestros directos hay música instrumental, algunas partes vocales y un despliegue escénico con coreografías. ¿Cómo trabajáis esa parte visual y qué importancia tiene el cuerpo (y el movimiento) en vuestra música?
Desde los inicios le damos muchísima importancia a la parte coreográfica y al movimiento en escena. Progresivamente hemos ido afinando todos aquellos movimientos que nos salían de forma natural por el disfrute de la música y los hemos ido coreografiando. De hecho, en cada nueva gira trabajamos con Cristina Castellà, del colectivo de coreógrafas y bailarinas Dans Invitro. Ella nos acompaña en el proceso de creación colectiva y cada año queremos ir un poco más lejos. Es una parte muy importante de nuestra identidad. Al ser un proyecto en equipo, también queremos transmitirlo a nivel visual, así que en el escenario las instrumentistas de viento cambiamos de posiciones constantemente y todas tenemos algún momento de foco.
Decís que este show está cargado de alegría y pensado para que todo el mundo baile y lo pase bien. ¿Qué os mueve a defender esa energía en un momento en el que el mundo a veces parece ir en dirección contraria?
Totalmente, si nos detenemos a mirar el mundo que nos rodea, está plagado de sombras por todos los lugares, tanto en nuestra tierra como alrededor del mundo. Creemos que la música es un espacio para celebrar, reivindicar y encontrarse, donde poder ser un pequeño altavoz de todas las cosas que nos atraviesan y nos importan. La energía de la celebración no es incompatible con la reivindicación.
En un proyecto con tantas integrantes, energía y detalles (arreglos, vientos, coreos, producción), ¿cómo es vuestro proceso creativo en el local de ensayo? ¿Hay mucha improvisación o todo llega muy planificado?
Llegamos al ensayo con ideas trabajadas en casa de forma individual y, en grupo, normalmente con partituras, las tocamos y trabajamos para darles unas cuantas vueltas. Ahora estamos grabando maquetas para lo que será nuestro próximo disco y en este proceso de grabación también vamos cambiando cosas.
El “Game Sessions Tour” también incluye algunas versiones que aportan un toque aún más festivo. ¿Qué os divierte de reinterpretar canciones ajenas y qué tiene que tener una versión para que encaje en el universo BPO?
Buscamos que sean canciones animadas, potentes o divertidas, normalmente de tempos rápidos, y no nos importa mucho el género. De hecho, tocamos una versión de DragonForce que no suena nada a metal con nuestros instrumentos, pero como nos encantan sus melodías y riffs dijimos: ¿por qué no reversionarla? Al final, la música es música y, cuando la pasamos por el filtro de nuestros vientos, encaja perfectamente en el mood festivo y power que queremos transmitir.
Mirando al futuro: ¿qué os gustaría que el público se llevara al salir de un concierto del “Game Sessions Tour” y cuál sería vuestro “objetivo secreto” como banda en esta nueva etapa?
¡Si fuera secreto no lo diríamos! Nuestro objetivo es que la gente se quede muy sorprendida, que se lleve un buen recuerdo de haberlo pasado bien, de no haber mirado mucho el móvil y haber bailado sin complejos; y que se vaya con la sensación de tener la energía renovada y una sonrisa de haber compartido con nosotras un buen espectáculo.
Planeta 28 seguirá de cerca esta nueva etapa de Balkan Paradise Orchestra, una banda que ha convertido la energía colectiva, la mezcla de estilos y la celebración compartida en una seña de identidad propia. Si algo queda claro tras esta conversación, es que Game Sessions Tour no quiere solo sonar fuerte: quiere dejar huella.

