ENTREVISTA A SATÉLITE MENOR

Responde Antonio Espinoza (guitarra rítmica, voz y compositor)

¿Cómo surge el grupo?

El grupo surge como un proyecto paralelo, una reunión de amigos de diversas bandas para hacer cosas diferentes en melodía y sonido. Jugar con la simpleza y conceptos más íntimos en las canciones. Todo de cara a lo que fue nuestro primer EP “Tímidas formas de convivencia” en el 2018. Diría que la banda se formó en el proceso de grabación del primer EP.

Venís de Sistemas Inferenciales con siete canciones, y ahora con dos singles ya en el mercado, ¿qué nos vamos a encontrar en vuestro nuevo disco?

Queremos que sea un primer larga duración entre 10 y 15 temas. Siempre he preferido los discos como conjunto de canciones a los singles sueltos. Se trata de un disco un poco más oscuro en el sentido de que son canciones con mucha nostalgia. He juntado todas las canciones que refería a relaciones de pareja, intentado una diversidad de posiciones desde lo carnal, los aprendizajes, el balance, las miradas al pasado.

Del disco anterior a este, hay una potencia superior en la música ¿cómo ha sido esa evolución?

Si, el disco “Sistemas inferenciales” apuntaba más a la reflexión interna, era como una especie de balance muy influido por las restricciones de movilización de la pandemia. En el caso de las canciones nuevas me parecen que son más directas y desgarradoras. Son muy graficas en los sentimientos de perdida y eso requiere de una potencia superior o tensión en los sonidos.

¿cuál es vuestra forma de componer?

Generalmente (Antonio Espinoza) las canciones se inician con ideas y melodías que desarrollo en base a una estructura inicial y las comparto con la banda, allí encuentro los primeros comentarios sobre la reelaboración y la posibilidad de plantear diversos sonidos en la producción, aquí debo resaltar la labor de Daniel Quiñones que además de ser nuestra guitarra líder es el productor y con él las canciones experimentan una transformación en ritmo, sintetizadores, arreglos de guitarra, etc.

No tenéis un estilo definido, tenéis géneros entremezclados, pero con vuestra marca de identidad, sobre todo en esa forma de trasmitir en la tonalidad musical en voz, ¿os definís en algún genero en concreto o no os gustan las etiquetas?

No estamos detrás de las etiquetas al momento de producir canciones, pero finalmente una vez que esta todo listo si nos encontramos con el debate de como describir las canciones, lo cual es divertido, pues redescubrimos nuestras influencias que van desde el indie pop, el dreampop y con guiños a la electrónica o al shoegaze. Para mi también hay mucha balada tradicional en las canciones, combinadas con sonidos actuales producto de la tecnología.

¿Qué queréis trasmitir con vuestras canciones, con esas letras que poseen tanto poso reivindicativo?

Poner sobre la mesa diversos testimonios o reflexiones que grafiquen una situación o emoción, tener una especie de álbum de fotos intimas que relacionemos con vivencias o con pensamientos que finalmente nos ayuden a liberarnos. Creo que esto es algo que sobre la marcha he descubierto al revisar las canciones. Cada disco o conjunto de canciones las trabajamos sobre un tema específico, por ejemplo como la presión de la ciudad en el primer EP “tímidas formas de convivencia” en el 2018, o el balance en momentos de crisis en “Sistemas inferenciales” en el 2020.   

¿Qué influencias musicales tenéis?

A nivel de melodía creo que la tradición de balada latina esta muy metida en mi forma de componer, de niño he sido fan de Jose Luis Perales. Ya como producción y banda en conjunto tenemos influencia del pop de los 90 tipo la buena vida o Belle & Sebastian, luego cosas más actuales como Hazte lapón o El Mató a un Policía Motorizado. A nivel peruano también reconozco mucha influencia de Voz Propia.

¿Cómo es vuestro cambio de un estudio a un directo?

Creo que en directo somos mucho más guitarreros en la mayoría de los conciertos, reemplazamos la intimidad por la intensidad.

¿Con qué trabas os estáis encontrando a la hora de sacar vuestros trabajos?

Los conciertos en directo se estan reactivando, mucha de la campaña anterior se vio afectada por la inamovilidad de los controles de salud. Lo virtual es importante, pero tiene sus límites y eso lo descubrimos en el 2020 cuando sacamos el “sistemas inferenciales”. La falta de conciertos en directo es una traba en las campañas de promoción.

Pensando en positivo actualmente hay mucha música que se estrena todas las semanas y encuentras muchas canciones o discos que incorporas a tu lista de favoritos. El problema es que las diferentes escenas independientes son un poco desordenadas y el conjunto de estrenos atomiza la oferta musical, el esfuerzo por llegar a más oyentes es doble a pesar de las herramientas de internet.

El tipo de música que hacemos tampoco es que esta de moda, sabemos que nuestras canciones van dirigido a un grupo especifico de oyente que más que fan se convierte en cómplice, por la conexión y el número. No es que esperemos mucho de los medios masivos y la verdad es que eso esta bien, pues va a de acuerdo con nuestra propuesta intima.

Un sueño por cumplir

Tocar en festivales fuera de Perú o tocar con nuestras bandas favoritas, ser fan y protagonista a la vez en un mismo concierto.